El grupo Tempos Vega Sicilia ha sabido trasladar su experiencia enológica más allá de sus fronteras originales, invirtiendo en diferentes zonas vitivinícolas españolas con identidades geológicas claramente diferenciadas.
Ribera del Duero: la cuna histórica (Vega Sicilia y Alión)
El corazón de la leyenda late en la provincia de Valladolid, a lo largo de la conocida como «ruta dorada» del viñedo de Vega Sicilia Ribera del Duero. Aquí, sobre unas 210 hectáreas de viñedo, nacen las grandes referencias históricas de la casa. Con el objetivo de ofrecer una interpretación alternativa y más contemporánea de este terruño de altura, la familia Álvarez fundó en 1991 la bodega Alión, situada a pocos kilómetros de la finca original. A diferencia de su prestigioso hermano mayor, que apuesta por largas crianzas y complejos ensamblajes con Cabernet Sauvignon, Alión se centra en un monovarietal 100 % Tinto Fino, criado exclusivamente en barricas nuevas de roble francés. El resultado, representado por el codiciado Vega Sicilia Alión, es un vino moderno, carnoso y con una extraordinaria intensidad frutal. Constituye una puerta de entrada ideal para los aficionados que desean descubrir el rigor técnico y la filosofía de la casa.
Rioja: la unión de dos grandes familias con Macán
A mediados de los años 2000, el mundo del vino fue testigo de una alianza histórica: el encuentro entre la visión de la familia Álvarez y la experiencia de la familia Benjamin de Rothschild. Situada en el corazón de la denominación Rioja, en las estribaciones de la Sierra de Cantabria, la bodega Macán representa esta colaboración de máximo nivel. Este proyecto conjunto se basa en una reinterpretación moderna de las tradiciones de Rioja Alta, seleccionando las mejores parcelas de Tempranillo. La crianza da lugar a dos vinos, Macán y Macán Clásico, que combinan la elegancia y la frescura características de la región con la precisión técnica propia de la bodega. Este puente entre Burdeos y Castilla confiere a los vinos de Macán Vega Sicilia un perfil de gran finura, marcado por una mineralidad calcárea y una profundidad excepcional.
Toro: la potencia controlada de Pintia
A principios de los años 2000, el grupo aceptó el desafío de dominar el carácter intenso del terruño de Toro, una denominación conocida por sus condiciones climáticas extremas y sus vinos de gran concentración. A través de la bodega Pintia, la casa demuestra todo su conocimiento vitícola al conseguir esculpir el carácter del Tinta de Toro (la variante local del Tempranillo) para aportarle mayor elegancia y equilibrio.